Los cristianos lo sacan de Jerusalén en un arca en el año 614, al entrar en la ciudad el rey persa Cosroes II, y bordeando el norte de África llega a Cartagena, España, en el 617, de donde pasa a Sevilla tutelada por su obispo San Isidoro; al morir éste en el 636 es mudada a Toledo, entre el 695 y el 711, de donde la sacan para resguardarla de la invasión musulmana siguiendo la ruta Vía de la Plata–Badia–Quirós–Morcín, y es sepultada en Montesacro hasta ser depositada en Oviedo a inicios del siglo IX. |
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