El camino más largo a Edessa22/05/2009inicio|anterior|siguiente

La caminata que realizó Verónica desde Villa Jovis en Capri, hasta Edessa, que fue donde quinientos años después apareció la Sábana, fue de más de tres mil kilómetros, con lo cual se completa el periplo de la Sábana y de Vérónica de Jerusalén a Edessa.

Que al tocar la orla del manto de Jesús Verónica sanara de flujo de sangre por hemorroides nos advierte de su frágil salud vascular; várices, trombosis y flebitis son algunas de las afecciones que se le pudieron presentar por forzarse a caminar tanto con el doble esfuerzo de mantener el maletín separado de sí y guiar la montura.

Cuando llega a Edessa está extenuada y quebrantada su salud. Sabe que su muerte está próxima, por lo que su apremiante preocupación es asegurar el destino de la Sábana que lleva, y el del Sudario que dejó en Jerusalén, y en pos del cual había forzado su marcha.