Dos copias de la pintura de Hanan22/05/2009inicio|anterior|siguiente
Que la Sábana fuera confinada en Edessa y que el Sudario saliera de Jerusalén hacia España a inicios del siglo VII, indica que la última voluntad de Verónica fue incumplida. En la anterior edición proponíamos que Abgar había preferido hacerse su leyenda, pero hay pistas que indican nuestro equívoco.

“Verdadera efigie de Ntro. Sr. Jesucristo como fue enviado al Rey Abgar”. Óleo sobre tela 59x49cm en la Catedral de Jerez, España. Foto: Teodomiro González Garrido. Gestión: Fernando Izquierdo. Permiso: P. Antonio López, Déan de la Catedral. Atención: José Antonio Achúa, sacristán.

“Verdadera efigie de Ntro. Sr. Jesucristo como fue enviado al Rey Abgar”. Óleo sobre tela 61.5x45 cm en la Ermita de Nuestra Señora de Los Palomares, Trebujena, España. Foto: Teodomiro González Garrido. Gestión: Fernando Izquierdo. Permiso y atención: P. Manuel Ignacio Gallardo Simeón, Párroco.

En Cádiz, España, se conservan dos pintura que ostentan la leyenda: “Verdadera efigie de Ntro. Sr. Jesucristo como fue enviado al Rey Abgar”. Obran en inventarios eclesiásticos desde principios del siglo XIX. Estas pinturas indica que, en efecto, Hanan hizo un retrato de Jesús en Jerusalén para mostrárselo a Abgar, que probablemente su pintura también fue saqueada de Constantinopla en el 1204, que llegó a España, y que se hicieron estas copias para reponer la original, saqueada por las tropas francesas que a las órdenes de Napoleón apuntalaban el reinado de José Bonaparte (1808-1813). Son indicio de la historicidad de lo que se narra en el libro la Doctrina de Addai.

Abgar se había convertido al cristianismo y veneraría los mantos que Verónica le dejaba en custodia. ¿Qué poderosa razón lo habría llevado a incumplir su palabra dada a la heroica mujer que se había presentado ante él hecha ya un guiñapo y al borde de la muerte?... ¡La Ley de Moisés!...