¿Cómo era el mandylion con el acheiropoieto? 22/05/2009inicio|anterior|siguiente


¿Sábana doblada?


¿Velo?


¿Taled?

Por el sigilo que Judas Tadeo impuso a Abgar y a su corte, los hechos se confundieron al ser indiscretamente referidos en forma fragmentada e inconexa, y por eso luego se consideraron leyendas. Por la misma razón las representaciones del mandylion con el acheiropoieto son tan dispares: algunas sugieren la Sábana doblada, otras, el velo de La Verónica, y otras más, tienen las proporciones y las franjas de un taled –por su tamaño, franjas y flecos puede confundirse con un mantel.

Por supuesto no es el velo de la Verónica, no el que usó para limpiar el rostro a Jesús camino del Calvario, el Sudario que permaneció en Jerusalén. La asociación del mandylion con la Sábana es ya contemporánea, parte de los estudios alrededor de la Sábana iniciados en el siglo XX; esta hipótesis la soportan algunas semejanzas iconográficas a la Sábana doblada, el propio

nombre de tetradiplon –doblado en cuatro– dado a una tela (pero la Sábana habría tenido que ser doblada en ocho partes) y algunas oraciones litúrgicas –en la liturgia suelen confluir realidades por su vínculo espiritual, no histórico–. Y si no es la Sábana ni el Velo de la Verónica, se puede concluir que fue el taled de Judas Tadeo que hubo de llevarse a la tumba Abgar, por lo cual no es mencionado por Eusebio de Cesárea en su Historia de la Iglesia, de principios del siglo IV, ni por la religiosa Egregia, en los relatos de su peregrinación a Tierra Santa, de finales de esa misma centuria, ya que sólo la tradición oral lo recogió, y fue hasta que la Tabla de Edessa se llevó al Monasterio de la Transfiguración y hubo de ser identificada, cuando la historia escrita (Hanan-Abgar-Addai) y las orales (Verónica [proscrita como en los Evangelios] Sábana-Abgar-Tadeo-mandylion) confundidas, se hicieron confluir en ella.