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Se dice que El Tadeo de la historia de Abgar, no es Judas, el
primo de Jesús, sino uno de los 72 discípulos, oriundo de Edessa, que
emigra de su país para conocer a Jesús y adherirse a Él, y retorna como
predicador. Si fuera así, habría sido mencionado en la Doctrina de
Addai al haber permanecido en Edessa, y habría tenido una postura
diferente hacia a la Ley de Moisés –era Jesús quien lo había atraído–, y
más considerada con Abgar, rey de su nación. Es más probable que este
Tadeo de Edessa surgiese legendariamente al ser confundido el Apóstol
Judas Tadeo con Addai, este último sí, uno de los 72 discípulos. Alguna pista nos da la forma en que Judas es referido por su sobrenombre de Tadeo en los Evangelios. Es citado así por Mateo y por Marcos, las citas en Marcos son copia de las citas en Mateo, así que Mateo es la fuente. Lo hace cuando Jesús envía a predicar, distinguiendo entre apóstoles y discípulos, ahí Mateo enlista a los doce apóstoles y sólo lo llama Tadeo, omitiendo su nombre (Mt 10,3 y Mc 3,18) La omisión del nombre es deliberada, casi despreciativa, pues lo enfatiza al enunciar: “Simón, llamado Pedro (...) Mateo el publicano (...) Simón el cananeo y Judas el iscariote”. Es muy significativo que sólo Mateo consigne el sobrenombre de Tadeo. Y cuando Mateo cita el nombre de Judas es porque a él aluden los nazarenos que recelan de Jesús: “¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santia- |
go, José, Simón y Judas?” (Mt 13,55 y Mc 6,3).
La mención directa y subrayada del sobrenombre, e indirecta del nombre, indica la distancia entre Judas (cumplidor de la Ley) y Mateo (el convertido publicano recaudador de impuestos). Judas habría desdeñado a Mateo y este se habría resentido.
Según las diversas tablas del significado de los nombres, Tadeo quiere decir
Enérgico en Arameo, Prudente en Sirio, El que alaba o
agradece retirado del pueblo en Hebreo, y Premiado en Latín.
Esta curiosa multiplicidad de significados tiende una línea
muy significativa sobre la persona de Judas: enérgico-prudente-agradecido con
Dios-premiado, que, de manera sorprendente, coincide con nuestra conjetura meta
histórica. |